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Licitaciones de transporte y movilidad: guía para empresas del sector

Por:Icela MartinGanar licitaciones
Licitaciones de transporte y movilidad: guía para empresas

Los contratos públicos de transporte y movilidad abarcan desde el transporte urbano de viajeros hasta los servicios de ambulancias, el transporte escolar, el traslado de mercancías para la administración o los servicios de taxi y VTC contratados por organismos públicos. Es un sector con una demanda pública estable y diversificada, pero también uno de los más complejos desde el punto de vista normativo, ya que la contratación pública general de la LCSP convive con un régimen sectorial específico que no siempre resulta fácil de delimitar.

Preparar una oferta competitiva en este segmento exige conocer qué normativa aplica en cada caso, qué requisitos de habilitación y solvencia exigen los pliegos, y qué factores determinan la adjudicación en un mercado donde el precio y la sostenibilidad ambiental pesan de forma creciente en la decisión del órgano de contratación.


Marco normativo: la dualidad entre la LCSP y el régimen sectorial

El primer elemento que distingue al sector de transporte de otros segmentos de la contratación pública es la existencia de un régimen normativo dual. La LCSP regula los aspectos procedimentales de la contratación, pero los contratos de transporte de viajeros por carretera, ferroviario y metro están sometidos adicionalmente al Reglamento (CE) 1370/2007, sobre los servicios públicos de transporte de viajeros por ferrocarril y carretera, modificado por el Reglamento (UE) 2016/2338.

El Reglamento 1370/2007 establece un marco específico para la adjudicación de obligaciones de servicio público de transporte, que permite tanto la licitación competitiva como la adjudicación directa en determinadas circunstancias, con condiciones distintas a las del procedimiento ordinario de la LCSP. Determinar si un contrato de transporte queda dentro del ámbito de la LCSP, del Reglamento 1370/2007, de ambos simultáneamente, o si se rige principalmente por la Ley 16/1987 de Ordenación de los Transportes Terrestres (LOTT), es el primer análisis jurídico que debe hacerse antes de preparar cualquier oferta.

Para los contratos que no implican obligaciones de servicio público de transporte de viajeros, como el transporte escolar, el transporte sanitario o la logística de aprovisionamiento para organismos públicos, el marco aplicable es principalmente la LCSP, con los tipos contractuales ordinarios: contrato de servicios o contrato de suministro en el caso de vehículos. En estos contratos, las reglas de procedimiento, solvencia y criterios de adjudicación son las generales de la LCSP sin especialidades sectoriales relevantes.

Tipos de contratos más frecuentes en el sector

Transporte colectivo urbano e interurbano

Los contratos de transporte colectivo de viajeros (autobús urbano, metro ligero, tranvía) son habitualmente los de mayor volumen económico del sector. Se adjudican mayoritariamente como concesiones de servicios conforme al art. 14 LCSP, cuando el operador asume el riesgo de explotación derivado de la variación de la demanda, o como contratos de servicios cuando la administración asume ese riesgo. La distinción entre una y otra figura tiene consecuencias jurídicas relevantes en cuanto a plazo, régimen de modificación y distribución de riesgos.

El procedimiento habitual es el abierto o la licitación con negociación, dado el volumen económico y la complejidad técnica de estos contratos. En muchos casos superan los umbrales SARA y deben publicarse también en el Diario Oficial de la Unión Europea, lo que amplía la competencia potencial a operadores europeos. La duración de estos contratos tiende a ser larga, entre cinco y diez años, con prórrogas que pueden extender la vigencia hasta los límites establecidos en la LCSP y en el propio Reglamento 1370/2007.

Transporte sanitario y escolar

El transporte sanitario (ambulancias, traslados de pacientes) y el transporte escolar son contratos de servicios sujetos plenamente a la LCSP, sin las especialidades del Reglamento 1370/2007. Son contratos de mayor frecuencia en el ámbito local y autonómico, con importes que varían entre decenas de miles y varios millones de euros, y que se adjudican habitualmente mediante procedimiento abierto o procedimiento abierto simplificado, según el importe.

Estos contratos tienen como característica común una intensa regulación en materia de habilitación de vehículos y conductores: el transporte sanitario está sujeto a la normativa de ordenación sanitaria de cada comunidad autónoma y a los requisitos técnicos aplicables a las ambulancias; el transporte escolar está regulado por el Real Decreto 443/2001, sobre condiciones de seguridad en el transporte escolar y de menores, y por las normativas autonómicas correspondientes. Acreditar el cumplimiento de estos requisitos en la documentación administrativa es condición necesaria para continuar en el procedimiento.

Contratos de logística y transporte de mercancías

Los contratos de transporte de mercancías para la administración (distribución de materiales, traslados entre dependencias, transporte de residuos) son contratos de servicios de menor complejidad normativa. No están sujetos al Reglamento 1370/2007 y se rigen plenamente por la LCSP. Los requisitos de habilitación se limitan a la autorización de transporte de mercancías expedida por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana conforme a la LOTT, y los criterios de adjudicación suelen ser más simples que en los contratos de viajeros.

Requisitos de solvencia y habilitación en pliegos de transporte

Habilitaciones administrativas previas

El sector del transporte es uno de los más regulados en materia de habilitaciones previas. Dependiendo del tipo de contrato, las empresas deben acreditar alguna o varias de las siguientes autorizaciones: autorización de transporte de viajeros (V o VD según el ámbito), autorización de transporte de mercancías (MDP o MDL), certificado de competencia profesional del gestor de transporte, y licencia comunitaria cuando se trate de operaciones transfronterizas dentro de la UE.

Estas habilitaciones son condición de aptitud para contratar: sin ellas, la empresa queda excluida en la fase de calificación documental, independientemente de la calidad técnica de su propuesta. Verificar que todas las autorizaciones están vigentes, tienen el ámbito territorial correcto y cubren el tipo de servicio objeto del contrato es el primer paso antes de presentar cualquier oferta en este sector.

Solvencia técnica: flota, personal y experiencia

La solvencia técnica en los contratos de transporte se acredita habitualmente mediante tres elementos: experiencia en contratos de naturaleza similar ejecutados en los últimos años, descripción de la flota disponible para la ejecución del contrato, y acreditación del personal técnico y de los conductores. Los pliegos suelen fijar umbrales mínimos en cada uno de estos elementos, y la empresa debe cumplirlos todos de forma simultánea.

La descripción de la flota es especialmente relevante porque los pliegos de transporte suelen exigir que los vehículos cumplan determinadas características técnicas: antigüedad máxima, capacidad mínima, nivel de emisiones o, en el caso del transporte escolar y sanitario, equipamientos específicos de seguridad. Una flota que no cumple los requisitos técnicos del pliego genera exclusión, aunque la empresa tenga suficiente experiencia y personal cualificado.

La solvencia económica en contratos de mayor volumen

En contratos de transporte de gran volumen, los pliegos pueden exigir un volumen de negocios anual mínimo en la actividad de transporte, referido a los últimos tres ejercicios, que puede representar entre una y dos veces el valor anual estimado del contrato. Para operadores medianos o locales que compiten en contratos de gran escala, este requisito puede ser determinante. La constitución de una UTE con otro operador permite acumular el volumen de negocios de ambas entidades para alcanzar el umbral exigido, conforme al art. 75 LCSP.

Criterios de adjudicación en licitaciones de transporte

El peso creciente de la sostenibilidad ambiental

Desde la entrada en vigor del Real Decreto 178/2021, que transpone la Directiva (UE) 2019/1161 sobre vehículos limpios, los órganos de contratación que adjudican contratos de transporte por carretera deben incorporar porcentajes mínimos de vehículos de bajas o nulas emisiones en sus requisitos. Estos porcentajes varían según el tipo de vehículo y el periodo de referencia, y se aplican a los contratos de compra, arrendamiento y servicios de transporte que superen determinados umbrales.

Para los operadores de transporte, la composición de su flota en términos de emisiones es un factor determinante: no solo para cumplir con los requisitos del pliego, sino también para obtener puntuación adicional en contratos donde la sostenibilidad ambiental es un criterio de adjudicación valorado. El artículo sobre vehículos limpios en contratación pública desarrolla en detalle este marco normativo y los porcentajes aplicables por categoría.

Criterios de calidad del servicio y seguridad

Los criterios técnicos más habituales en pliegos de transporte incluyen el plan de prestación del servicio, los protocolos de seguridad vial, los sistemas de gestión de flotas, los planes de formación de conductores y los mecanismos de control de la calidad del servicio. En contratos de transporte escolar y sanitario, los criterios de seguridad tienen un peso especialmente elevado y a menudo son los que más diferencian unas propuestas de otras.

La oferta técnica en este sector no puede ser genérica. El evaluador espera que el plan de prestación del servicio esté adaptado a la ruta, el volumen de usuarios o la naturaleza de los traslados descritos en el pliego. Un documento que describe el servicio en términos abstractos, sin adaptación a las características concretas del contrato, obtiene puntuaciones bajas en los criterios con juicio de valor. En Tendios es posible consultar los pliegos y resoluciones de adjudicación de contratos similares para entender qué propuestas han resultado ganadoras y con qué criterios se han valorado.

La oferta económica y la baja temeraria

En contratos de transporte con estructura de costes conocida (coste del conductor, combustible, mantenimiento, amortización del vehículo), la oferta económica tiende a converger en un rango relativamente estrecho entre operadores eficientes. Por eso, las bajas anormalmente bajas son frecuentes en este sector: un precio que no cubre el coste del convenio colectivo aplicable, el mantenimiento adecuado de la flota o los seguros obligatorios es difícilmente justificable ante el órgano de contratación.

Antes de fijar el precio de oferta, el operador debe calcular con precisión el coste real del servicio, incluyendo todos los conceptos que el pliego incorpora al presupuesto base. Los análisis de adjudicaciones históricas en contratos similares permiten calibrar el rango de precios en el que se mueven los competidores, información disponible en la Plataforma de Contratación del Sector Público y accesible también desde Tendios con mayor granularidad por tipo de contrato y órgano de contratación.

Particularidades de los contratos de concesión en transporte

Los contratos de transporte colectivo de viajeros adjudicados como concesiones de servicios tienen características propias que los diferencian de los contratos de servicios ordinarios. El concesionario asume el riesgo de explotación, lo que implica que sus ingresos dependen en parte de la demanda real del servicio. La administración puede complementar esos ingresos con una subvención o tarifa compensatoria, pero el operador soporta el riesgo de que la demanda sea inferior a la prevista.

Esta transferencia de riesgo tiene implicaciones directas en la valoración económica de la oferta: el licitador debe proyectar la demanda previsible, calcular los ingresos tarifarios esperados y determinar el importe de la aportación pública que necesita para hacer viable el servicio. Las garantías de reversión de activos, los mecanismos de reequilibrio económico y los planes de contingencia ante caídas de demanda son elementos que el pliego suele regular y que el operador debe analizar antes de comprometerse. El artículo sobre contrato de concesión en contratación pública desarrolla el régimen general aplicable a esta figura.

Errores frecuentes en licitaciones de transporte

El error más habitual es presentar la oferta sin verificar que todas las autorizaciones de transporte están vigentes, tienen el ámbito territorial correcto y cubren exactamente el tipo de servicio objeto del contrato. Una autorización de transporte de viajeros de ámbito provincial no habilita para un contrato de ámbito regional; una autorización de mercancías no habilita para el transporte de viajeros. La exclusión por este motivo en la fase documental es la más frecuente y la más evitable.

El segundo error más común es describir la flota de forma genérica, sin acreditar que los vehículos concretos asignados al contrato cumplen los requisitos técnicos del pliego en cuanto a antigüedad, capacidad y emisiones. El tercer error es presentar una propuesta técnica estándar, no adaptada a las características específicas de la ruta o del servicio, que no demuestra conocimiento real de las condiciones operativas del contrato. Estos tres errores explican la mayoría de las exclusiones y las bajas puntuaciones técnicas en contratos de transporte.


Preguntas frecuentes sobre licitaciones de transporte y movilidad

¿Qué normativa aplica a un contrato de transporte urbano de viajeros: la LCSP o el Reglamento 1370/2007?

En la mayoría de los casos, ambas. El Reglamento 1370/2007 establece el marco para la adjudicación de obligaciones de servicio público de transporte de viajeros, y la LCSP regula los aspectos procedimentales que no están específicamente regulados por ese reglamento. La determinación concreta depende del tipo de contrato, el modo de transporte y si existe o no transferencia de riesgo de explotación al operador.

¿Puede una pyme participar en contratos de transporte colectivo de gran volumen?

Sí, pero deberá acreditar la solvencia técnica y económica exigida en el pliego. Para contratos de gran volumen donde los umbrales de solvencia son elevados, la constitución de una UTE con otro operador permite sumar la experiencia, la flota y el volumen de negocios de ambas entidades. Es una estrategia habitual entre operadores medianos para acceder a contratos que no podrían abordar de forma individual.

¿Qué porcentaje de vehículos limpios debe ofrecer un operador para cumplir con el RD 178/2021?

Los porcentajes mínimos varían según el tipo de vehículo (autobuses, vehículos ligeros, vehículos pesados) y el periodo de referencia (2021-2025 o 2026-2030). No existe un porcentaje único: cada categoría tiene su propia cuota mínima. El operador debe revisar los anexos del Real Decreto para determinar qué porcentaje aplica al tipo de vehículo que va a utilizar en el contrato concreto.

¿Cómo se calcula la baja anormalmente baja en contratos de transporte?

La metodología de cálculo debe estar definida en el pliego conforme al art. 149 LCSP. No existe una fórmula única legal: cada pliego puede establecer su propio umbral. Lo que sí establece la LCSP es que, cuando una oferta está por debajo del umbral, el órgano de contratación debe requerir su justificación antes de excluirla, y esa justificación debe acreditar que el precio es viable sin incumplir el convenio colectivo aplicable ni las condiciones técnicas del contrato.


Conclusiones sobre licitaciones de transporte y movilidad

Las licitaciones de transporte y movilidad ofrecen una demanda pública estable y diversificada, pero exigen una preparación técnica y jurídica más rigurosa que la mayoría de los contratos de servicios ordinarios. La dualidad normativa entre la LCSP y el régimen sectorial, los requisitos específicos de habilitación, la complejidad de los criterios de sostenibilidad y la intensidad de la competencia en precio obligan a los operadores a invertir en la preparación de cada oferta con un nivel de detalle proporcional a lo que está en juego.

Las empresas que sistematicen el análisis de pliegos, el seguimiento de adjudicaciones históricas y la actualización de sus habilitaciones y flota conforme a los requisitos de vehículos limpios estarán mejor posicionadas para ganar en un mercado donde los márgenes son ajustados y los errores formales o técnicos tienen un coste directo sobre la tasa de adjudicación.

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Icela Martin

Icela Martin

Legal Copywriter • Contratación Publica